Ciudad de México.- Aunque para millones de personas el café es parte indispensable de la rutina matutina, una reciente investigación científica advierte que la cafeína podría seguir afectando al cerebro muchas horas después de haber sido consumida, alterando la calidad del sueño durante la noche.
El estudio, publicado en la revista especializada Nutrients, analizó 32 investigaciones realizadas a lo largo de más de cuatro décadas y concluyó que la cafeína modifica la actividad cerebral durante el descanso nocturno, incluso en personas que logran dormir las ocho horas recomendadas.
Los investigadores explican que esta sustancia bloquea la acción de la adenosina, un compuesto natural que se acumula en el organismo a lo largo del día y que envía señales al cerebro para inducir el sueño. Al interferir con este mecanismo, la cafeína mantiene una mayor actividad cerebral durante la noche, reduciendo la profundidad y calidad del descanso
. Menor recuperación cerebral De acuerdo con los especialistas, durante las fases más profundas del sueño el cerebro genera ondas lentas que permiten la recuperación neuronal y física. Sin embargo, la revisión científica encontró que la cafeína disminuye la presencia de estas ondas, especialmente cuando se consume en cantidades elevadas o cerca de la hora de dormir. Esta alteración provoca que algunas regiones cerebrales permanezcan en un estado de actividad similar al de la vigilia, impidiendo que el organismo alcance un descanso verdaderamente reparador.
Los expertos señalaron además que muchos dispositivos y aplicaciones que monitorean el sueño podrían no detectar estas modificaciones, ya que suelen medir únicamente las etapas generales del descanso y no los cambios biológicos más profundos que ocurren en el cerebro. Interfiere con la recuperación tras la falta de sueño
Otro de los hallazgos relevantes es que la cafeína también afecta la capacidad natural del cerebro para recuperarse después de periodos de privación de sueño. Normalmente, cuando una persona duerme menos de lo necesario, el organismo compensa aumentando la actividad de ondas lentas durante la siguiente noche. No obstante, el consumo de cafeína puede reducir esta respuesta compensatoria, dificultando la restauración cerebral y prolongando los efectos negativos de la falta de descanso. Factores que influyen en el impacto Los científicos aclararon que los efectos de la cafeína no son iguales para todas las personas
La cantidad ingerida, el horario de consumo, la edad y la genética son factores determinantes. Aunque los efectos suelen ser más notorios cuando se consume café durante la tarde o la noche, los investigadores encontraron evidencia de que incluso una taza tomada por la mañana puede dejar rastros detectables horas después y modificar ciertos patrones del sueño.
Asimismo, las personas de mediana edad y los adultos mayores podrían ser más sensibles a estos efectos, mientras que algunas variaciones genéticas influyen en la velocidad con la que el organismo procesa la cafeína. Los especialistas subrayan que, si bien el café sigue siendo una bebida asociada a diversos beneficios para la salud, es importante considerar el momento y la cantidad de consumo para evitar repercusiones en la calidad del descanso nocturno.
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