Top Menu

El resbalón de Armenta, la sombra de Sánchez Galicia y la lección desde Palacio Nacional






 Dicen en los pasillos de la política poblana que una cosa es la teoría y otra muy distinta la práctica del ejercicio del poder. 

El gobernador Alejandro Armenta acaba de probar en carne propia lo costoso que resulta un tropezón discursivo en tiempos donde la perspectiva de género ya no es opcional, sino mandato institucional y político. 


 La declaración cayó como bomba: señalar que en municipios con altos índices delictivos o focos rojos es “mejor enviar a un hombre y no a una mujer” a gobernar resonó de inmediato como un arcaico reflejo paternalista y machista.

 El argumento pretendía justificarse bajo una lógica de protección o estrategia de seguridad, pero en la práctica envió un mensaje devastador: que la capacidad de mando frente a la delincuencia depende del género. 

 El golpe mediático tuvo víctimas colaterales inmediatas. 

La más visible fue Gabriela “La Bonita” Sánchez Saavedra, la púgil poblana que ha construido su perfil político bajo el cobijo del gobernador Alejandro Armenta y que aspira a la contienda por la alcaldía de la capital o cargos de relevancia municipal a pesar de estar abajo en las encuestas por ser conocida como deportista más no como política

La frase del mandatario no solo desinfló sus aspiraciones de un plumazo, sino que proyectó la errónea idea de que, ante la violencia de la capital, una mujer no daría el ancho. 

 Aunque Armenta reaccionó horas más tarde e intentó matizar sus palabras argumentando que respeta la paridad e integró un gabinete con alta presencia femenina, el daño ya estaba hecho en el terreno digital. Las redes sociales no perdonaron el tropezón y la virulencia del debate obligó a que el tema escalara hasta Palacio Nacional donde ya se están cansando de sus torpezas.

 En la conferencia mañanera, la presidenta Claudia Sheinbaum abordó el asunto a pregunta explícita. Con la frialdad que la caracteriza y un evidente tono de molestia, la mandataria federal calificó las palabras del gobernador como una declaración "no muy afortunada". 

Para Sheinbaum —la primera mujer en presidir un país golpeado por la violencia de los cárteles— aceptar semejante premisa significaba invalidar su propia legitimidad al frente de las Fuerzas Armadas.

 Recordó de inmediato que Morena respeta las encuestas y la paridad, dejando entrever que el estirón de orejas en privado debió ser considerable antes de que el gobernador saliera a rectificar públicamente.

 Más allá del error involuntario, la pregunta que ronda en los cafés políticos de Puebla es: ¿quién está cuidando la narrativa del gobernador?


 Toda la atención apunta a Javier Sánchez Galicia, el estratega de comunicación y asesor de cabecera que suele presumir el control de la agenda pública pero pareciera que está más por el negocio publicitario que por cuidar la imagen del gobernador


Dejar que el mandatario tropiece de forma tan burda en un tema tan sensible revela un fallo garrafal en el blindaje del discurso. 

Si la estrategia es improvisar ante los micrófonos en temas de género y seguridad, el margen de error será cada vez más costoso para Casa Aguayo.

 El episodio deja una lección clara para el grupo armentista: en la era de la Cuarta Transformación encabezada por una mujer, minimizar el rol de las ciudadanas en la toma de decisiones no solo es un error político; es un tiro en el pie ante la mirada atenta de Palacio Nacional.

Por cierto que el cuñado de Javier Sanchez Galicia José Abraham Vázquez es  asesor de imagen en el CEN del PRI con Alito cargo que  tuvo  en su momento Javier Sánchez Galicia, primero fue Guillermo Deloya Quine los recomendó y después Lázaro Jiménez Aquino, este ultimo promueve sus curos de Marketing político en las estructuras del PRI nacional.

Publicar un comentario

Copyright © 2024 LIDERES NEWS Diseñado por Agencia Eslabom y