La derrota por 3-0 deja una noche para el olvido para México, con errores individuales que terminaron pesando en el marcador: primero la falla de Raúl “Tala” Rangel, después las oportunidades desperdiciadas por Santiago Giménez y finalmente una desatención defensiva que permitió el tercer gol estadounidense.
El resultado vuelve a poner sobre la mesa los problemas de concentración, definición y seguridad defensiva que arrastra el conjunto mexicano. La expulsión de Mateo Chávez terminó por complicar todavía más un partido en el que Estados Unidos supo aprovechar prácticamente cada equivocación del Tricolor.

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