La incertidumbre militar en Medio Oriente volvió a influir en el comportamiento de los mercados energéticos, luego de que los precios internacionales del petróleo recuperaran terreno tras los ataques estadounidenses contra posiciones iraníes.
Durante la jornada, el crudo Brent avanzó 1.3 por ciento para colocarse en 106.13 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) subió 1.5 por ciento y alcanzó los 97.91 dólares.
El repunte ocurrió después de una importante caída registrada un día antes, cuando las expectativas de una posible desescalada entre Washington y Teherán habían generado tranquilidad entre los inversionistas.
El nuevo episodio militar modificó ese panorama y volvió a colocar sobre la mesa el riesgo de interrupciones en el suministro energético mundial.
Uno de los puntos de mayor preocupación es el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica por donde circula una proporción considerable del petróleo que se comercializa internacionalmente.
Una afectación prolongada en esta ruta podría elevar los costos de transporte, dificultar las entregas de hidrocarburos y generar nuevas presiones sobre los precios de la energía.
El impacto también podría extenderse a otros sectores económicos, debido a que el encarecimiento de los combustibles suele trasladarse a los costos de producción, distribución y transporte de mercancías.
Los mercados permanecerán atentos a las decisiones militares y diplomáticas de los próximos días, pues cualquier cambio en el conflicto podría modificar nuevamente las cotizaciones internacionales.

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