A corto y largo plazo, los daños pueden ser graves e incluso irreversibles. Aquí tienes un panorama claro:
Sistema nervioso y cerebro Deterioro de la memoria y la concentración Problemas de coordinación y equilibrio Cambios de conducta (agresividad, depresión, ansiedad) Daño cerebral permanente en casos crónicos Riesgo de desarrollar dependencia (adicción)
Sistema cardiovascular Aumento de la presión arterial (hipertensión) Mayor riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares Alteraciones del ritmo cardíaco (arritmias)
Hígado (uno de los más afectados) Hígado graso (acumulación de grasa) Hepatitis alcohólica (inflamación) Cirrosis (daño irreversible del hígado)
Sistema digestivo Gastritis e irritación del estómago Úlceras Pancreatitis (inflamación del páncreas) Problemas para absorber nutrientes
Sistema inmunológico Disminución de las defensas Mayor facilidad para contraer infecciones
Sistema hormonal y reproductivo Disfunción eréctil en hombres Alteraciones menstruales en mujeres Problemas de fertilidad
Otros efectos Aumento de peso o desnutrición Mayor riesgo de accidentes (tránsito, caídas) Incremento del riesgo de varios tipos de cáncer (hígado, mama, esófago)
A corto plazo (intoxicación) Mareo, vómito, desorientación Pérdida de conciencia En casos graves: coma o muerte Si quieres, puedo explicarte cuánto se considera consumo excesivo o cómo reducirlo de forma segura.
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