* Para ellas, acceder a un trabajo digno representa el primer paso para recuperar autonomía, integrarse plenamente a la sociedad y construir un nuevo proyecto de vida
Ciudad de México, a 19 de junio de 2026
En el marco del Día Mundial de las Personas Refugiadas, que se conmemora cada 20 de junio, la Comisión de Responsabilidad Social Empresarial de la International Chamber of Commerce México (ICC México) hace un llamado a reconocer la dignidad, resiliencia y contribuciones de las personas que se han visto obligadas a abandonar sus países de origen debido a conflictos, violencia, persecución o violaciones a sus derechos humanos.
Esta fecha, establecida por las Naciones Unidas, busca visibilizar los derechos, necesidades y aspiraciones de millones de personas refugiadas en todo el mundo, así como promover una mayor comprensión sobre las circunstancias que las obligan a buscar protección internacional, lo que nos recuerda también que ninguna persona elige convertirse en refugiada y que, ante determinadas circunstancias, cualquier ser humano podría verse forzado a dejar su hogar para salvaguardar su vida y la de su familia.
México enfrenta actualmente una realidad cada vez más relevante en materia de movilidad humana debido al crecimiento de las solicitudes de protección internacional y la evolución de los flujos migratorios han consolidado al país no sólo como territorio de tránsito, sino también como un destino donde miles de personas buscan reconstruir su vida, integrarse a una comunidad y acceder a nuevas oportunidades.
Este contexto hace indispensable fortalecer la coordinación y colaboración entre autoridades, organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil, comunidades de acogida y sector privado, con el objetivo de ampliar la capacidad de respuesta y generar condiciones que favorezcan una integración segura, ordenada y sostenible.
La experiencia desarrollada en México y en diversas regiones del mundo demuestra que, cuando existen mecanismos adecuados de acompañamiento, capacitación e inclusión laboral, las personas refugiadas no sólo encuentran protección y estabilidad, sino que también contribuyen activamente al desarrollo económico y social de las comunidades que las reciben.
La integración económica y laboral de las personas refugiadas representa una de las herramientas más efectivas para transformar una situación de vulnerabilidad en una oportunidad de desarrollo compartido.
Diversas experiencias internacionales han mostrado que su incorporación al mercado laboral contribuye a fortalecer sectores con necesidades de talento, enriquecer la diversidad en los centros de trabajo, impulsar la productividad y dinamizar las economías locales.
Por ello, desde ICC México hacemos un llamado a las empresas para ampliar las oportunidades de empleo formal dirigidas a personas refugiadas y solicitantes de asilo porque, para muchas de ellas, acceder a un trabajo digno representa el primer paso para recuperar autonomía, integrarse plenamente a la sociedad y construir un nuevo proyecto de vida.
La inclusión laboral de personas refugiadas no debe entenderse únicamente como un acto de solidaridad, sino que constituye también una decisión empresarial responsable, alineada con los compromisos de derechos humanos, diversidad, inclusión, criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ASG), así como con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Asimismo, representa una oportunidad para incorporar talento, fortalecer la resiliencia organizacional, responder a necesidades reales del mercado laboral y contribuir al desarrollo sostenible de nuestras comunidades.
Las empresas que promueven entornos laborales diversos e inclusivos fortalecen su capacidad de innovación, adaptación y crecimiento, al tiempo que generan impactos positivos en el bienestar colectivo y en la construcción de sociedades más cohesionadas.
En este Día Mundial de las Personas Refugiadas, invitamos a empresas, cámaras empresariales, organizaciones y comunidades a formar parte de una respuesta más humana, incluyente y orientada al desarrollo, mediante la cual podamos construir un país de acogida, lo cual implica abrir espacios reales de integración, empleo digno, participación y pertenencia
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Desde ICC México reiteramos nuestra convicción de que el sector empresarial puede desempeñar un papel fundamental en la construcción de sociedades más inclusivas, resilientes y prósperas, porque la integración de las personas refugiadas no sólo responde a un imperativo humanitario, sino que también representa una oportunidad para fortalecer el desarrollo económico, la cohesión social y el crecimiento sostenible de nuestro país.
La pregunta no es únicamente cómo acompañamos a quienes llegan buscando protección, sino qué tipo de sociedad queremos construir frente a quienes necesitan una nueva oportunidad para comenzar de nuevo.
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